Constituyentes sorprendieron al llegar disfrazados a la Convención

El Grupo de Política Monetaria (GPM) en su reunión mensual estableció que a pesar de la acelerada recuperación de la economía chilena en los últimos meses producto del “exitoso proceso de vacunación, los fuertes estímulos fiscales, y la reactivación económica de las principales potencias internacionales” esta sigue siendo dispar.

En la conferencia llevada a cabo por cuatro expertos en materias macroeconómicas, Carlos Budnevich, Juan Pablo Medina y los académicos de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, Eugenia Andreasen y Guillermo Le Fort; se recomendó incrementar la Tasa de Política Monetaria al 1,25%.

“Hay un incremento en la velocidad en la que se están cerrando las brechas. Con una tasa del 1,25% sigue siendo una tasa expansiva, estuvimos mucho tiempo con tasas extremadamente bajas, esta cifra sigue estando todavía muy por debajo de lo que sería una tasa neutral para la economía”, señaló Eugenia Andreasen.

En su declaración, el GPM señaló que a nivel local, la economía ha presentado una fuerte aceleración en los últimos meses impulsada por el consumo. El Imacec de junio creció 20,1% a/a sorprendiendo positivamente y reflejando una baja base de comparación (dada la contracción del Imacec igual a -13,6% en junio 2020), el impacto del tercer retiro de fondos de pensiones y el efecto expansivo del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y una mayor capacidad de adaptación de hogares y empresas a un ambiente con pandemia.

A pesar de que todos los sectores tuvieron avances, se destacó la fuerte alza del comercio de 46,4% con respecto a junio de 2020. “Yo creo que estamos frente a un impulso explosivo de la demanda y ese impulso tiene que ser respondido por una acción más rápida de parte del Banco Central”, indicó Guillermo Le Fort.

Sin bien se resalta esta paulatina y creciente recuperación, aún queda cierta incertidumbre producto de las secuelas del Covid-19 en la economía. De esta forma, se ahondó en el hecho de que todavía se mantiene pendiente el repunte de la inversión y la recuperación de casi un millón de empleos destruidos por la pandemia, resaltando que para el año 2022, el carácter transitorio de los estímulos fiscales y la recuperación de las bases de comparación hacen prever una desaceleración importante de la expansión económica.

“La oportunidad en los cambios de las políticas monetarias son muy importantes, creo que hay que reaccionar fuerte ahora, para evitar tener que hacer alzas más significativas por demorar esta decisión”, puntualizó Carlos Budnevich.

En el presente contexto de desafíos políticos y de año electoral, contener el crecimiento del gasto y de la deuda debería ser un tema prioritario en el corto y mediano plazo. De lo contrario, el país iría en camino de enfrentar una reducción en su nota crediticia y mayores costos de financiamiento a futuro, lo que afectaría negativamente las perspectivas de crecimiento en el mediano plazo. En este sentido, el GPM señala que resulta clave reinstalar la responsabilidad fiscal con miras al presupuesto 2022 y redireccionar las políticas de emergencia a apoyos focalizados y con un especial énfasis en la generación de empleo.

Es por ello, que para Juan Pablo Medina el énfasis está en la premura con que se normalice la política monetaria para los próximos meses. “Tenemos mucha más incertidumbre todavía de cómo va a ser el crecimiento del 2022 y 2023. El escenario ha cambiado tanto que es mejor apurarse en la normalización cuando aún la política monetaria es expansiva”, manifestó.

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