Los casos sospechosos de Covid-19 que complican al Manchester United


Jordan Jiménez denunció haber sido detenido por efectivos de la PDI como presunto responsable de la muerte de la subinspectora Valeria Vivanco el pasado 13 de junio.

Se trata de un feriante de 22 años, dueño del vehículo en que se transportaban los dos jóvenes que fueron imputados, en primera instancia, por el homicidio de la detective.

Tras comprobarse que Jiménez nunca estuvo en el lugar de los hechos, fue liberado durante la mañana del lunes 14 de junio, luego de permanecer más de 12 horas detenido.

En Contigo en directo, Jordan contó que su imagen y la de su hermana (la otra dueña del vehículo involucrado) se viralizaron en redes sociales a las pocas horas del deceso de Valeria. De hecho, algunas personas atacaron el domicilio de su familiar al atribuirle responsabilidad en el crimen.

Además, dijo haber sufrido una serie de abusos físicos y psicológicos por parte de los policías.

«En el minuto cero que ellos me llevaban, me decían que yo era imputado, que iban a secarme en la cárcel», afirmó el afectado.

«Me pegaron esposado, me pusieron corriente. Ellos fueron malos y para qué decir lo que me hicieron más adelante», añadió.

¿Por qué su auto?

Sobre cómo su auto se vio involucrado en un operativo que terminó con la muerte de una funcionaria policial, Jiménez explicó que esa semana arrendó un espacio para guardar su auto en la comuna de La Granja, pero el encargado del lugar le habría prestado el vehículo a otras personas, sin su consentimiento.

«Yo no tenía cómo saber que me habían sacado el auto. En la noche yo había llegado temprano y lo había guardado. Yo por redes sociales me di cuenta que mi auto andaba metido en la muerte de la funcionaria. A la joven la mataron como a las 4 de la tarde y a las 5 ya estaban en mi casa», recordó.

El joven recalcó que los funcionarios «me trataron mal, del minuto que me llevaron detenido me comenzaron a pegar. Me tuvieron hasta como las 6 de la mañana. Antes de eso me habían pegado combos en las costillas, hubo maltrato psicológico».

Consultado sobre el uso de un cigarro para amedrentarlo, el joven confirmó que «eso fue por parte de ellos porque eran malos desde el primer momento. Cuando hicieron eso yo igual quedé mal porque abusaron. La corriente, el electroshock. Ellos decían ‘se lo vamos a aplicar encima de los pantalones para que no le queden marcas’».

Por su parte, Denisse Pérez, hermana de Jordan, contó que funcionarios policiales también allanaron su casa. «A mí me encerraron en la pieza y ni siquiera al baño nos dejaban ir. Era como si estuviéramos detenidos», contó.

«Hicieron todo mal. Lo del auto estuvo mal. Mis cosas que se llevaron. El daño psicológico que me dejaron a mí y a mi familia. Todo ellos lo hicieron mal. ¿Para qué? Para tapar algo de ellos», acusó.

Finalmente, aseguró que «ellos del principio sabían la verdad y quisieron involucrar al que fuera. Ellos llegaron aquí y dijeron altiro: ‘tú y tu hermano’. En Facebook, altiro, yo y hermano eran los que ‘habían matado’. A mi hermano lo tuvieron hasta las 7 de la mañana pegándole. A mí me dejaron mal psicológicamente, se llevaron mis cámaras, los teléfonos, me rompieron otras cosas».

«Me dejaron mal psicológicamente, a mi hermano igual. Entonces qué ganas van a darle a uno de ir y denunciarlos. Ellos hacen lo que quieren», complementó, descartando tomar acciones legales.

Sin denuncia

Sobre esta denuncia, el prefecto Cristián Meneses, jefe nacional de Asuntos Públicos de la PDI, afirmó al citado programa que «la Policía de Investigaciones de Chile señala que hasta el día de hoy no hemos recibido ninguna denuncia formal en torno a la situación planteada».

«No obstante, quiero señalar que si alguna persona se siente afectada por una situación de la cual se indica, están los canales formales para presentar las denuncias respectivas, tanto en forma presencial como en la página web».

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