En la entrevista el escritor y cineasta conversó con el autor acerca de uno de sus filmes de culto surrealistas: Santa Sangre, realizada en México en 1990.  La entrevista se realizó en su domicilio en la comuna de Vincennes, en París. Respecto a su filmografía expresó que “cuando hago el guión es una cosa. Cuando encuentro los sitios otra, cuando encuentro a los actores otra distinta” (…) Mi visión es muy contraria a la de los cineastas políticos. Si bien el mundo para mí no es político, tiene un contexto base político. Hay que tomarlo simplemente como una plataforma sobre la que se desarrolla el drama.” 

Por Carlos Antonio Vergara, texto y fotografías.

   Con gran éxito de público y de crítica se presentó en los cines parisinos el filme Santa Sangre, escrito y dirigido por el chileno Alejandro Jodorowsky, radicado en Francia desde 1953. Salió de su país cuando tenía 23 años para realizar su carrera artística en Francia, México y Estados Unidos. Actualmente Jodorowsky es el más cotizado guionista de comics en París. Género de gran popularidad, sus libros, junto a los de los dibujantes y caricaturistas más famosos, se encuentran tanto en las más importantes librerías como en los supermercados.

   Vive en un chalet de comienzos de siglo, ubicado en el barrio de Vincennes, al oeste de París. Su casa es de un “humano desorden”, como diría el propio ´Jodo´, como lo llaman sus amigos. En el escritorio de su estudio se encuentra un grueso tomo de Pablo de Rokha y una versión de su próximo libro, Pequeño tratado de sicomagia. La sicomagia es una técnica terapéutica inventada por él.

    Todos los miércoles, a las cinco de a tarde, en el ángulo de la rue des Ecoles con Cardinal Lemoine, en el subterráneo del café Royal, frente a la Universidad de Jussieu, Jodorowsky ve gratuitamente el Tarot. Se debe llegar anticipafamente y pedir un número. Con una pulcra camisa blanca, rodeado de seis de sus discípulos, ve la suerte y enseña el arte del Tarot. Al final sus “clientes” deben escribir “gracias” en sus manos. Ello porque se dice que trae mala suerte verse el Tarot sin pagar. Después atraviesa la calle para dar sus cursos místicos en una sala de la universidad a cerca de 600 personas, para muchas de las cuales Jodorowsky es casi un gurú.

   Novelista, dramaturgo y músico, el autor buscó al cineasta.

¿Cuál es la génesis de Santa Sangre..?

En 1988, Gustavo Alacristi me propuso hacer películas para los “braceros”, los mexicanos que atravesaban a nado la frontera y se internaban en Estados Unidos para ir a trabajar. El guión debía escribirlo en tres días y filmarlas en una semana. Luego hacer otra. Yo ganaría mil o dos mil dólares por película, como eran diez películas era negocio. Tenían que ser malas.

Debían ser temas populares como la vida de Goyo Cárdenas. Cuando Alacristi leyó mi guión casi le dio un infarto. Esto horrorizaría hasta a los surrealistas franceses. No tiene nada que ver con los braceros -me dijo-, guárdese el adelanto no más.

¿Cómo conoció usted al famoso criminal Goyo Cárdenas que inspiró su filme?

En el bar del periódico El Heraldo de México. Allí trabajaba. A mi me quedó en la mente. Era un caballero. Físicamente se parece a Enrique Correa, el ministro Secretario General de Gobierno, con una pequeña barriguita. El no se acordaba de lo que había hecho. Sabía sí quién era. Porque había leído todo lo que escribieron sobre él. Cárdenas mató a 30 mujeres y las enterró en su jardín, en la casa de su mamá. Lo pillaron y lo enviaron al manicomio. Pasó allí diez años, se curó, supongo que con electroshock. Cuando salió se casó y tvo dos hijos. Fue abogado y periodista. Yo investigué a través de la prensa sobre el caso. Con él tuve un encuentro que me abrió el cerebro. En el sentido de que me emocionó mucho estar sentado con un criminal redimido. Ahí mismo comencé a pensar que si un criminal así se redime, nuestra sociedad también puede redimirse, puede curarse de su enfermedad. La sociedad actual es criminal ecológicamente hablando.

¿Usted le preguntó por sus crímenes?

Sí. No me acuerdo de nada me dijo. Tengo una notoriedad, no celebridad, porque la celebridad es para los artistas y los genios y la notoriedad es para los criminales. Esta notoriedad es difícil para mis hijas, pero qué le voy a hacer. Yo no soy lo que fui. Me siento como Lázaro, concluyó. No fue muy profunda la conversación. El me recordó mi vida, porque yo salí de un matrimonio violento. Era feroz la relación de mis padres, de odio. Yo demostré una gran neurosis y destrocé la vida emocional de muchas mujeres. Me di cuenta de que quién más, quién menos –en esta sociedad- es un asesino de mujeres.

El filme indaga en torno al complejo de Edipo del protagonista ¿Qué hay suyo allí?

Yo más bien traté el problema del asesino, que vivía con su madre. Sí, en alguna forma tiene que ver conmigo…aceptemóslo. Pero para mi no fue escribir mi complejo de Edipo.

¿Cuál fue su relación con su madre?

Una relación un poco distante…Una relación ni de gran amor ni…Me vas a hacer sicoanálisis o qué…?

Es algo demasiado fuerte en el filme para que no haya nada suyo…

Mi pobre madre, hija de emigrantes, mitad judía, mitad rusa, mitad cristiana, sin raíces. Nacida en Argentina, mezcla rara, chiquita, nunca encontró su sitio, ni el amor que le correspondían y no pudo ser una madre emocional. Estaba el problema de la feroz inmigración. A mí no me tocó una mamá a la cual pudiese querer. Al contrario, tuve mucho rencor. Cuando me fui de Chile en 1953, tiré mi libreta de direcciones al mar. Nunca más volví a Chile hasta 1991. No asistí ni a su entierro. Me enteré por un sueño que había muerto. Después me lo confirmó una revista norteamericana. Salió un artículo, diciendo que la madre de Jodorowsky había muerto. Yo no podría decir que estuve arrado por el personaje de mi madre. Por eso debo tener un complejo de Edipo al revés.

¿La versión del filme cuál es?

Claudio Argento, el productor, me dijo en 1988 que nunca iba a conseguir dinero entre los distribuidores con la primera versión que era musical, una ópera. El les preguntó. Los distribuidores pidieron que el filme pasara en la realidad, no en un mundo imaginario. Esa fue la única modificación.

¿Cambió al momento de filmar?

Sí. Siempre cambia. Cuando hago el guion es una cosa. Cuando encuentro los sitios otra, cuando encuentro a los actores otra distinta. Al comienzo Orgo, el padre, iba a ser Denis Hooper, que es amigo mío; la música la iba a hacer Peter Gabriel, otro amigo. Pero decidí que no le convenía al personaje porque es muy chiquito y Peter Gabriel es demasiado moderno, no es mexicano. El productor sufrió mucho. Ellos estaban dispuestos a trabajar gratis, porque les gustan les películas que hago. También Rosana Arquette quería trabajar por nada, pero no correspondían a tipos mexicanos. Fue como la Montaña Sagrada que el papel principal lo iba a hacer Georges Harrison. El lo quería hacer porque el dinero lo pusieron Los Beatles, lo dio John Lennon.

¿Me puede detallar la filmación de la escena del funeral del elefanye del circo de Santa Sangre?

Cuando desfilan por las calles de México con el ataúd con el elefante yo no advertí a los transeúntes. Se hizo el “funeral” y se filmó con gente real mirando. Hay una quebrada donde viven unos 600 ´atorrantes´ en medio de la basura. Yo los contraté, les pagué. Lo único que hice fue ponerles un poco de arcilla en polvo en la ropa para unificar los colores de sus trajes, de sus harapos, da una idea como de tribu primitiva. Filmé con ocho cámaras. Yo sabía que podía hacer sólo una toma. A la gente no la preparé. Les dije va a haber carne, ustedes se llevan la carne de adentro del ataúd. Mandé comprar una vaca para ello. Entonces les mostré que dentro de la trompa había muchos bifes y tiré el féretro. Se lanzaron como locos a agarrar la carne y la repartieron y, se la comieron. Era una vaca entera que iba adentro. Entonces es una escena entre fantástica y real, porque el hambre que tiene esa gente es verdadera y la pelea por la carne es auténtica.

Hay una visión social tangencial en el filme…

Sí, pero mi visión es muy contraria a la de los cineastas políticos. Si bien el mundo para mí no es político, tiene un contexto base político. Hay que tomarlo simplemente como una plataforma sobre la que se desarrolla el drama, pero no tomar la plataforma como personaje central. Para mí la política es el medio ambiente nada más.

Usted dijo en la avant premiere que en la filmación había habido un ajuste de cuentas personales con sus hijos…

Yo no había sido un muy buen padre con Axel. Yo comencé a ser buen padre de hijo en hijo. Al quinto hijo fui un padre perfecto. En los primeros fui atroz. Axel está entre los primeros. En esos años yo estaba preocupado de ser un artista, de ser yo. Yo no sabía lo que era ser padre. Ni sabía la fragilidad que tiene el espíritu humano. Entonces tenía que darle algo a Axel. Habíamos tenido poca comunicación. Yo le hice a Axel lo que mi padre me hizo: no comunicarme profundamente con él. Esta película era como un regalo para él, pero al mismo tiempo era un ajuste cuentas. Teníamos que aprender a comunicarnos; él tenía que aprender a ser él mismo, yo tenía que aprender a dejarlo ser él. Entonces yo le decía: Mira me costó tanto hacer esta película que si tú te equivocas en la interpretración me asesinas, me muero simplemente, si lo haces mal me voy a morir”. Era tenso. Debimos confiar el uno en el otro. Para lo cual no vivimos juntos durante el rodaje. El estaba en un hotel y yo en otro. Nos hablábamos solamente durante el período de filmación, después no nos veíamos.

¿Piensa ir pronto a Chile?

En junio voy a terminar un guion que estoy haciendo para una película con mis cuatro hijos: Axel, theo, Adam, Brontis y yo, y quizás mi padre.

¿De qué se trata?

No te puedo decir ahora porque la estoy haciendo y soy superticioso. Es para ir a filmar a Santiago. No tengo el nudo central aún pero tengo los detalles, el sitio. Axel partió a Chile, él lo organizará. Si las condiciones de la producción son como yo quiero voy a ir a filmar en diciembre.

Cuénteme de la película con Omar Shariff donde le hizo afeitarse los bigotes…

También actúa Peter O´Toole y Christopher Lee. El guión lo escribió Berta Domínguez, una mexicana. Esa escritora tiene cierta influencia en mi cine. Es un ambiente no muy distinto del mío. Es casi igual pero sin violencia. Lo único que me exigieron es que no hubiera ninguna violencia, cosa que a mi no me gusta mucho. Me gustan las cosas fuertes. Es un cine poético más bien. Yo quería dirigir estrellas para ver cómo era y quería tener más dinero del que siempre tuve. El fotógrafo es Ronie Taylor quien tiene un Oscar por Ghandi. Estuve filmando en estudios ingleses. Al lado mío estaban haciendo Hammlet, de Mel Gibson. Quería conocer lo que era el cine industrial. Se filmó 1990/91.

¿De qué se trata?

Es una especie de comedia donde hay un sobrino que tiene un tío rico y excéntrico que le deja una herencia. Entonces la familia lo persigue para arrebatársela. El tiene que esconderse en las alcantarillas, donde hay un vagabundo que vive allí. El vagabundo le hace un palacio abajo, con restos y sale a buscarle comida mientras él permanece oculto esperando la herencia. En la relación entre estos dos hombres, se crea entre ellos una amistad muy grande. Es una historia de amor. Uno de ellos al final da la vida por el otro.

Sinopsis de Santa Sangre

  Fénix (Adam Jodorowsky) es el pequeño mimo y mago de un circo de México. Su padre, Orgo (Guy Stockwell) es un estadounidense lanzador de cuchillos, borracho, vanidoso, vulgar y mujeriego. La madre de Fénix, Concha, (Blanca Guerra), es una devota fanática que venera de forma obsesiva a “Santa Lirio”, una niñita virgen torturada y amputada de sus dos brazos.

   El niño lleva una existencia dividida entre la violencia y la vulgaridad. Su dulce compañía es la dulce presencia de Alma, de su misma edad, quien es sordomuda. Un hecho trágico pondrá fin a esta tierna relación: Concha descubre por centésima vez a su marido en los brazos de la mujer tatuada. Empujada por los celos quema el sexo de Orgo tirándole ácido sulfúrico. Orgo se suicida, pero antes corta los brazos de Concha. Fénix que ve la escena queda traumatizado y debe ser internado en una clínica para enfermos mentales donde permanece hasta la edad de 20 años. Su madre sin brazos lo encuentra, ya el circo no existe-

   La madre y el hijo ganan su vida dando extraños espectáculos; representan una pantomima en el cual el cuerpo de Fénix (Axel Jodorowsky) y Concha se funden formando una misma persona. Fénix no puede resistir a la voluntad de su madre donde él es “los brazos” de ella.

   Concha conserva su locura mística y empuja a su hijo a matar a todas las mujeres que conoce y que le atraen, a las que entierra en un patio. Fénix trata de salir de esta trampa y reencontrar su personalidad. Solo Alma, su amor de niño, que reencuentra a Fénix, lo sacará de la locura.

Filmografía de Alejandro Jodorowsky

Las cabezas trocadas 1960/61; Fando et Lis 1968; El Topo 1971; La Montaña Sagrada 1973; Tusk 1979; Santa Sangre 1990; El Ladrón del Arco Iris 1990; La Danza de la realidad 2013; Dune 2013; Poesía sin fin 2016; Psicomagia 2019.

(*) Texto publicado originalmente por el desaparecido periódico La Nación el domingo 09 de mayo de 1993, del cual el autor fue corresponsal en esa ciudad en los años noventa. En esos días se estrenó en París la película Santa Sangre, filmada en 1990.

Santiago de Chile, 29 de marzo 2021
El Federal Online

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