Varias organizaciones condenan la estrategia oportunista del ejecutivo de insistir en su proyecto de ley sobre patrimonio cultural en medio de una pandemia global. Este proyecto encaja en su agenda neoliberal, que intenta adelantarse al proceso constitucional, y así dejar un ancla para proteger los intereses de la élite económica. También condenamos que el proyecto se llevó a cabo a través de asambleas con ciudadanos y sin consultar a las comunidades locales, lo que lo convierte en una iniciativa profundamente antidemocrática y discriminatoria..

El miércoles 24 de marzo, ciudadanos y organizaciones sociales, laborales, sociales, profesionales e indígenas conocieron a través de las redes sociales de la ministra de Cultura, Consuelo Valdés, que se ingresó la indicación del anteproyecto de ley sustitutivo sobre patrimonio cultural. La sorpresa fue mayor cuando confirmó que la Contratista otorga gran importancia a la implementación de este proyecto, que cierra todas las posibilidades para el desarrollo de una discusión democrática en la que la ciudadanía pueda incidir en su contenido. Ante este escenario, inmerso en un proceso constitucional y una pandemia, y con el trabajo que las organizaciones de la sociedad civil vienen realizando desde hace años para construir una ley con participación ciudadana efectiva y consulta indígena, declaramos lo siguiente:

  • Una vez más, el gobierno de Sebastián Piñera muestra un perezoso oportunismo al sumarse a esta iniciativa en el contexto de la grave situación sanitaria y social que atraviesa el país, que también ha golpeado duramente a cultivadores, creadores y activistas sociales vitales en la protección de su patrimonio cultural. Su estrategia busca cerrar el debate imponiendo su proyecto de manera autoritaria, demostrando falta de espíritu democrático y escaso valor por la vida y las personas.
  • El Ejecutivo, ante el inevitable cambio constitucional que sienta las bases para un Chile más democrático y justo, está implementando su agenda neoliberal a través de proyectos como la Ley de Inclusión Social Urbana, TPP11, la Ley de Glaciares que está creando el Ministerio, y Recursos Hídricos (que tienen como objetivo asegurar las vías fluviales y la propiedad del agua), la Ley de Diversidad Biológica, los cambios en el sistema de impacto ambiental y, en la actualidad, la Ley de Patrimonio Cultural. Todos ellos conforman un paquete de leyes de amarre que se espera beneficien a las empresas mineras, inmobiliarias y grandes grupos económicos. De esta forma, el gobierno se enfoca en fortalecer el sistema de incentivos y compensaciones para dejar el patrimonio, las ciudades, el medio ambiente y los territorios en manos del mercado.
  • Es sumamente preocupante que, para evitar la obligación de someter esta iniciativa legal a consultas con los pueblos indígenas, en línea con los compromisos adquiridos por el Estado chileno con la firma del Convenio 169 de la OIT, se esté anunciando demagógicamente una futura ley del patrimonio cultural. de los pueblos indígenas, sabiendo que el proyecto actual concierne directamente a las Primeras Naciones. Esto es completamente contraproducente para el escenario histórico y político actual, que abre caminos para la formación de diálogos multinacionales entre los diferentes pueblos que habitan el territorio. Por el contrario, la ley en cuestión preserva y fortalece la lógica política de asimilación y exclusión.
  • La continuación de este proyecto bajo la Constitución de 1980 es una tontería y un desperdicio innecesario de recursos. Sin duda, el patrimonio cultural será un tema ampliamente discutido en el proceso constitucional desde el punto de vista de los derechos colectivos, culturales y ambientales. su protección es una de las principales demandas de diversas comunidades y pueblos.
  • Lo que también es preocupante es la discreción que tendrá la Junta para gestionar el presupuesto de todo el Ministerio de Cultura, Arte y Patrimonio si este proyecto prospera para que esta ley funcione. Esto podría poner de relieve la grave crisis en un sector que se ha visto afectado por importantes recortes presupuestarios y el desprecio del gobierno por el mundo de la cultura y el patrimonio.
  • En la actualidad hay cientos de solicitudes pendientes para la protección del patrimonio de diversas comunidades del país, pero ninguna ha logrado atender la urgencia que muestra el conocido acto conmemorativo de Baquedano. Esto demostró que la institucionalidad puede actuar rápidamente cuando hay voluntad. Por lo tanto, crear una expectativa de agilidad en un nuevo diseño es solo una forma de comunicación política, un “faro volador”. Hoy, la imposición de la extrema urgencia parlamentaria solo duplica el cierre, hermético y militarizado muro metálico de la Plaza Dignidad, manteniendo fuera del camino la voz de la comunidad y las organizaciones patrimoniales. No hagamos de esta ley un nuevo muro.
  • Por eso pedimos a los parlamentarios y al mundo político que rechacen esta iniciativa y abran caminos democráticos para perseguir el desarrollo de una nueva ley sobre patrimonio cultural como parte del proceso constitucional. Que este proyecto sea reflejo de la nueva carta fundamental del país, que por primera vez en la historia se llevará a cabo de manera democrática e igualitaria y con la participación de los pueblos indígenas.

SEÑAL

Legado al frente:

– ANFUCULTURA, Asociación Nacional de Funcionarios de la Subsecretaría de Cultura y Arte.
– Colegio de Arqueólogos y Arqueólogos de Chile AG
– ANATRAP, Asociación Nacional de Trabajadores del Patrimonio.
– Asociación Nacional de Empleados del Servicio Nacional de Patrimonio Cultural ANFUPATRIMONIO.
– Asociación Nacional de Funcionarios y Funcionarios del Ministerio de Cultura, Arte y Patrimonio, AFUCAP.
– Asociación Chilena de Zonas Barriales y Patrimoniales.
– Frente Patrimonial Regional de Antofagasta.
– Una red de sitios de memoria.
– Frente Patrimonial, Región de Magallanes y Antártida Chilena
– Frente Coquimbo Heritage
– Asociación de Barrios Patrimoniales y Zonas Típicas, Región de Coquimbo.
– Cultura en Movimiento IV
– Asociación de Escritores de Chile (SECH)
– Fundación Aldea.

El Federal Online
Santiago de Chile, domingo 28 de marzo de 2021

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