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A través de un recurso de amparo, un preso del estallido social acusó a Gendarmería de forzarlo a recibir al diputado Gabriel Boric, el pasado 30 de julio. En aquella jornada, el también candidato presidencial fue agredido al interior del penal.

De acuerdo al denunciante, posteriormente fue maltratado en medio de un allanamiento.

Según reveló La Tercera, se trata de Nicolás Piña Palomera (34), quien permanece en prisión preventiva tras ser acusado de lanzar una bomba molotov a un furgón policial.

Además, fue querellado por el Ministerio del Interior y el Consejo de Defensa del Estado (CDE) por homicidio frustrado a carabinero por el mismo hecho.

En el recurso ingresado en la Corte de Apelaciones de Santiago por el abogado de Piña, se detalla que mientras éste se encontraba en el módulo 12, «un candidato presidencial y actual diputado de la República junto a otra diputada de la República, proceden a realizar una visita a un imputado, distinto del amparado».

«Como es de público conocimiento, la visita de los/as parlamentarios fue infructuosa y problemática», se añade.

Cabe consignar que el parlamentario fue agredido por Miguel Sepúlveda Montecinos (40), quien tiene un amplio prontuario policial.

De acuerdo al requerimiento de Piña, fue en medio de la visita que «Gendarmería, sin mediar consulta ni solicitud, procede a literalmente forzar y sacar al amparado para que conversara con los visitantes (…), lo apartan del lugar donde se encontraba y a vista y paciencia de todos sus pares imputados y privados de libertad lo llevan a conversar con los visitantes».

Según el recurso, por esta razón fue reprochado por sus compañeros en la cárcel.

Posteriormente, el 1 de agosto «lo esposaron, siendo al único a quien se le coaccionó de aquella forma y sin justificación alguna (…) también se le colocó un foco de luz con propósito de cegarlo en sus ojos, preguntándole su nombre en reiteradas oportunidades, señalándolo como ‘él es la clave’, ‘el objetivo’, y silenciándolo apenas intentaba preguntar qué pasaba y el motivo del trato que le estaban dando».

En diálogo con el citado medio, Fernando Monsalve, abogado de Piña, afirmó que «la actuación de Gendarmería que se ha repetido es del todo vulneratorio de los derechos de aquellos que se encuentran imputados, incluso si fueran condenados, pero en este caso es imputado recién, privado de libertad por encontrarse en prisión preventiva. Nadie ni nada faculta a Gendarmería a disponer de los privados de libertad sin su voluntad para recibir visitas, obligarlos a dialogar, a exponer su posición, si no es su defensa, sus familiares o su visita solicitada».

«Sería un abuso»

Además, el profesional afirmó que «parece fundamental que Gendarmería dé una respuesta inmediata y señale por qué está exponiendo la vida e integridad física de ciertas personas, en este caso de Nicolás, que es un ingeniero, padre de dos hijos y que va a cumplir seis meses en prisión preventiva, siendo un caso emblemático de la revuelta social y que, en la práctica, deja clara la subjetividad y la persecución política por parte del Ministerio Público, del Ministerio del Interior, del Consejo de Defensa del Estado y la complicidad de los tribunales».

Consultado sobre esta situación, el diputado Boric indicó que «nosotros fuimos a ver a otra persona, por solicitud de sus familiares. Efectivamente, sería un abuso inaceptable si se obligó a otro recluso a recibir a quien va a visitar a otro interno».

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